martes, 29 de mayo de 2012

Cinco diálogos telefónicos en busca de editor







-Hola, buenas tardes, llamaba para ver si estaban ustedes abiertos a la recepción de originales, digo yo.
-No, la verdad es que no, ese tema lo tenemos cerrado en los próximos dos años, dice el editor.
-Estupendo, estupendo, digo yo.
-Pues vale, gracias, dice el editor.
-Estupendo, añado.




-Hola, buenas tardes, llamaba para ver si estaban ustedes abiertos a la recepción de originales, digo yo.
-Hombre, pues claro, dice el editor.
-En ese caso les enviaré uno. ¿Cómo lo hago? ¿Puedo mandarlo por correo electrónico?
-A xxxxxxx@xxxxxx.com.
-¿Y me contestarán?
-Hombre pues claro, en tres o cuatro meses.
-¿No podría ser antes? Es que estoy gravemente enfermo.
-Hombre, pues claro.




-Hola, buenas tardes, llamaba para ver si estaban ustedes abiertos a la recepción de originales, digo yo.
-El plazo está abierto todo el año, me dice la amable señorita que me atiende.
-Ah, qué bien. ¿Y cómo hago para el envío?
-Lo puede hacer usted por correo postal o por correo electrónico.
-Prefiero éste, claro, me sale más barato.
-Sí, pero con el postal tiene usted más oportunidades de que le lean el manuscrito.
-Pero entonces no da igual hacerlo de una forma que de otra.
-En absoluto.
-Ah, digo y me quedo en silencio porque no me lo acabo de creer.
-¿Desea saber algo más?
-No, no, gracias.




-Hola.
-Hola. ¿En cuál de nuestros servicios está interesado?
-Me quería informar.
-Sí, dígame.
-¿Reciben ustedes manuscritos?
-¿Cómo?
-Sí, querría saber si puedo enviarles un original.
-Creo que ha habido una confusión. Somos una sauna.
-¿Una sauna?
-Sí, en qué tipo de servicio está usted interesado.





-Hola, buenas tardes. Llamaba para que me informasen sobre los masajes.
-Creo que hay una confusión. Esto es una editorial.
-Ah, qué casualidad. Llevo mucho tiempo detrás de una. Tengo un manuscrito.
-¿Qué tipo de obra?
-Narrativa.
-¿Qué tipo de masaje le interesaba?
-¿Cómo?
-Sí, ¿relajante, sensitivo, deportivo?
-No lo sé. Sólo me quería informar.
-Bien, nos puede mandar su manuscrito, pero no le prometemos nada.
-Supongo que relajante.
-¿Cómo dice?
-El masaje, relajante, digo.
-Muy bien.
-Gracias.
-Gracias a usted por interesarse por nosotros.



1 comentario:

silvia dijo...

Ya sabes. En una sauna sería "papel mojado".
En las editoriales, como en la vida misma, hay diversidad.
Me gusta tu blog.
Un abrazo.