martes, 27 de diciembre de 2011

La memoria del gintonic en una reseña doble de La tormenta en un vaso


La verdad es que en estos últimos días estoy teniendo unas muy gratifcantes muestras de la impresión que mi novelita ha provocado en algunos de sus lectores-comentaristas. A continuacón os enlazo con una reseña doble de Óscar Esquivias y Miguel Baquero en La tormenta en un vaso. Más y mejor para agradecer imposible. Aquí.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La memoria del gintonic en Qué leer




Me he encontrado esta mañana en la biblioteca que La memoria del gintonic aparece entre las novedades que se reseñan en el número 171 de la revista Qué leer, pág. 96. Me alegro, claro. Aparece en un recuadro destacado con un titular que dice así:

La vida según Eulogia
Una mujer de 71 años monologa sobre lo que ha vivido, ve e imagina en la ópera prima de Antonio Báez

"Doña Eulogia suma 71 primaveras y a veces no está del todo segura acerca de si ha dicho algo o tan sólo lo ha pensado. Vive sola, aunque una caboverdiana, Palmira, la ayuda con las tareas de la casa: la anciana la ve elegante, bella y sigilosa como una pantera, y le recomienda que se meta a puta (no a puta puta, pero sí que aprenda a aprovecharse de su atractivo). Además tiene un hijo, Carlos, al que no considera demasiado listo y a quien le pide, como regalo de cumpleaños, un curso de escritura por internet. La voz de la protagonista y su visión del mundo son el gran hallazgo de este debut novelístico de Antonio Báez, profesor de latín y griego en un instituto de Málaga, responsable de la bitácora cuentosdebarro.blogspot.com."

jueves, 22 de diciembre de 2011

Poesía, de Lee Chang-dong, 2010




Hace poco más de un mes tuve la oportunidad de ver la película Poesía del cineasta coreano Lee Chang-dong. Me senté en la butaca del cine muy cansado, como habitualmente me ocurre en los últimos tiempos. También he de decir que antes me había tomado una cerveza. Así que en esas circunstancias y con dicho título y nacionalidad de la película pensé que no las tenía todas conmigo para no quedarme roque enseguida. Pero no fue así. En absoluto. La película me interesó desde el principio y conforme avanzaba su metraje me fue arrebatando de una manera muy emocionante e intensa.

La película cuenta la historia de la señora Mija, de sesenta y cinco años, que vive con un nieto adolescente, del que se ocupa, a partir del momento en el que se le diagnostica un principio de alzheimer; además cuida a un anciano afectado de una parálisis que le impide valerse por si mismo y se acaba de apuntar a un taller de poesía donde le proponen la tarea de escribir un poema. Todo esto coincide con el terrible descubrimiento de que su nieto ha tomado parte en unos hechos que han desencadenado el suicidio de una compañera de clase.

En los primeros minutos de la película mi interés por la historia tuvo que ver con mi propio trabajo, por supuesto. La señora Mija de sesenta y cinco años empieza a olvidar nombres y palabras como mi doña Eulogia de setenta y uno en La memoria del gintonic, luego la señora Mija se apunta al taller de poesía como mi doña Eulogia a un curso de novela. A partir de ahí son dos historias diferentes. La señora Mija es una mujer delicada e imaginativa. Mi doña Eulogia es imaginativa, pero en absoluto diría yo que es delicada. Doña Eulogia tiene un carácter fuerte, complicado, humorístico en ocasiones. La señora Mija es observadora, ingenua y paciente. Doña Eulogia es una deslenguada. La señora Mija escucha. Supongo que salvando las distancias, a favor siempre de Lee Chang-dong, son las dos actitudes: oriente y occidente.

De una entrevista al director:

Durante la realización de una película, ¿cuándo escoge el título? ¿Cuándo y cómo se le ocurrió la idea de hacer una película sobre la poesía y usar esa palabra para el título?Suelo escoger el título muy al principio. Si no es así, no consigo convencerme de que la película se hará. Hace unos años, unos adolescentes de una pequeña ciudad rural violaron a una chica menor que ellos. Llevaba tiempo pensando en este acto de violencia, pero no estaba seguro de cómo narrarlo en una película. Y una mañana muy temprano, en una habitación de hotel en Kioto, mientras veía la televisión, cuando surgió el título, Poesía. Debía ser un programa especialmente diseñado para turistas que no consiguen conciliar el sueño. Mientras veía imágenes tópicas de pájaros sobrevolando un río de aguas mansas con pescadores desplegando sus redes al son de una música relajante, supe que una película construida alrededor de un crimen tan terrible, solo podía llamarse Poesía. El personaje principal y la trama nacieron casi al mismo tiempo. En este viaje, me acompañaba un viejo amigo, un poeta. Cuando le hablé del título y de la historia, me dijo que era un proyecto temerario. Añadió que mis anteriores éxitos, aunque pequeños, me habían dado demasiada seguridad en mí mismo.



¿Cuándo se le ocurrió el tema de la demencia?“Demencia” es una palabra que me vino a la cabeza casi al mismo tiempo que los elementos clave de la película: el título, Poesía; una protagonista femenina de unos sesenta años que intenta escribir su primer poema, y una mujer mayor que trata de criar a un adolescente. Y mientras aprende a escribir poesía, empieza a olvidar las palabras. La demencia hace referencia a la muerte.



No os deberías perder esta película. Merece la pena buscar un hueco de un par de horas en estas fechas que se acercan, llenas de ruido. En el siguiente enlace es posible verla online.



http://www.peliculas21.com/poesia/
(la mejor es la opción 2)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La memoria del gintonic en Culturamas


Miguel Baquero es novelista, cuentista y un activo crítico literario en la red. Tiene además un blog que se llama El mundo es oblongo. Pues bien, ha encontrado tiempo para hacer una reseña de La memoria del gintonic, que ha publicado en Culturamas. La podéis leer AQUÍ.

La fotografía es de Alain Delorme

lunes, 19 de diciembre de 2011

La memoria del gintonic en Explorando Lilliput


Rosana Alonso, excelente cultivadora del microrrelato, ha hecho una lectura y comentario de La memoria del gintonic en su muy interesante blog Explorando Lilliput. Si queréis leer lo que ha escrito AQUÍ


En la fotografía Diana Vreeland

sábado, 17 de diciembre de 2011

Entrevista en esradiomálaga, en el programa Entremedias



El pasado dos de Diciembre, después de la presentación de La memoria del gitonic en CincoEchegaray se me acercó Rafael Calvo, al que no conocía de antemano y al que tampoco sabía que me iba a encontrar, y me hizo una entrevista. Si queréis oír mis balbuceos y repeticiones a partir del minuto 31:20 del programa Entremedias del 17-12-2011. Lo más peregrino de la conversación es el momento en el que nos aturullamos con mi señora.


AQUÍ

La fotografía es de Jorge Rueda

jueves, 15 de diciembre de 2011

Belén Gopegui: El lado frío de la almohada



He de empezar diciendo que yo de las tramas de espionaje político no me entero, si no me las explican muy bien. Belén Gopegui no se preocupa de explicar su trama, de ser didáctica. Por eso hasta que la novela no va acabando uno no empieza a comprender más o menos el alcance de la historia, aunque por el camino los detalles le hayan resultado confusos. Esta novela tiene espías, historia de amor, muerte, ideología marxista y visiones del mundo. Ahí es donde Belén Gopegui se preocupa de ser didáctica, pero no fácil, a través de unas cartas más o menos inverosímiles, literarias, fingidas para una novela, a pesar de todo: “Porque le tengo miedo a la literatura, señor director.” (pág. 233) Como novela la peripecia no es demasiado original; agente joven cubana y diplomático maduro norteamericano se enamoran al tiempo que se sumergen en una complicada negociación en la que las bazas de cada uno se van descubriendo poco a poco. La Historia, con mayúsculas, se cuela en la historia personal de esos personajes. Lo que destaca en la propuesta es precisamente eso: “ Con todo, publicar novelas, producir películas, poner letra a la música no bastaría para acumular otra imaginación. Porque no se imagina en el aire. Porque imaginar tiene que ver con hacer, con poder hacer.” (pág. 234) Cuba cruza toda la historia como esa posibilidad: “Algunos pueden, y no es que sean mejores, es que tienen más imaginación. Son capaces de ver lo que sería una sociedad en donde la escapatoria y el vuelo solitario y el sentimiento de admiración por uno mismo a solas, de vanidad herida, no hicieran falta a nadie. Se preguntan cuánta escasez pero también cuánto de extraordinario y bonancible habría en un tiempo sin miseria y sin lujo para todos.” (pág 226) El fracaso y caída de los gobiernos comunistas ha dejado huérfanos a quienes no se conforman con el capitalismo como único modelo de vida. Cuba es la última oportunidad. “Las personas en España, por ejemplo, nunca dicen: en Cuba funcionan mal los autobuses, convendría… y llene usted los puntos suspensivos. (…) Nunca dicen convendría, sólo dicen: por tanto la revolución cubana no tiene sentido y debe dejar de existir. La parte por el todo. Quiero decir que nadie dice de España, o de Francia o de Inglaterra: la sanidad pública no funciona bien, por lo tanto la democracia representativa debe dejar de existir.” (Pág. 189) Esta es, en líneas generales, la tesis de la novela, quizás seca en ocasiones y con pocas concesiones, aunque los personajes finalmente consigan la cercanía y simpatía del lector.