lunes, 24 de octubre de 2011

Borges, Remake


El cuento Pierre Menard, autor del Quijote, antes de escrito fue soñado por Borges. Pierre Menard es un oscuro escritor francés recientemente fallecido, cuyo mayor logro fue escribir, en el siglo XX , los capítulos noveno y trigésimo octavo de la primera parte del Quijote, y un fragmento del capítulo veintidós. Los capítulos son iguales, en cada palabra y cada coma, a los escritos originalmente por Cervantes. Sin embargo no son una copia. Tras la hazaña del poeta simbolista de Nimes no son pocos los que se han atrevido a emularlo. Yo mismo en cierta ocasión, después de haber descansado bien por la noche, a la mañana siguiente redacté Pierre Menard, autor del Quijote. A las pruebas me remito.
Escribe el argentino:
“El Quijote- me dijo Menard- fue ante todo un libro agradable; ahora es una ocasión de brindis patrióticos, de soberbia gramatical, de obscenas ediciones de lujo. La gloria es una incomprensión y quizá la peor.”
Y en el exacto lugar del relato esto es lo que yo mismo escribí y publiqué en unos pliegos artesanales, para un círculo de conocidos amantes de la buena literatura:
“El Quijote- me dijo Menard- fue ante todo un libro agradable; ahora es una ocasión de brindis patrióticos, de soberbia gramatical, de obscenas ediciones de lujo. La gloria es una incomprensión y quizá la peor.”
Modestamente y a riesgo de ofender a alguien más que a la señora viuda de Borges creo que he mejorado el texto de su marido, a pesar de que al lector corriente podrían parecerles el mismo. No obstante, se podrá observar que donde el bonaerense se despacha con el adjetivo “agradable” referido a la obra de Cervantes, en mi texto, exacto al suyo, la intención tiene menos ironía, aunque la misma ligereza, y por el contrario mi texto resulta más incisivo que el suyo, idénticos entre sí de nuevo, en lo de “soberbia gramatical”.
Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será. Afirmo, a riesgo de ofender a la cruel viuda.
En la Historia universal de la infamia, un libro que Borges publicó en 1935 y según él mismo confiesa en el prólogo escribió durante el año anterior, hay una parte final titulada Etcétera, en la que en la edición del año 1954 incluyó tres piezas nuevas. Me permito añadirle hoy a sus Obras Completas en los tres tomos de Emecé Editores, 1989, un relato nuevo, que he conseguido encuadernar y camuflar en el tomo primero de todos aquellos amantes de la buena literatura que acuden a la biblioteca provincial a leerlo o a tomarlo en préstamo. Cuenta Borges en esa parte, que he ejecutado yo, la historia de Muamar al Gadafi.

El dibujo de María Kodama que ilustra es de Pablo Gallo

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