jueves, 22 de diciembre de 2011

Poesía, de Lee Chang-dong, 2010




Hace poco más de un mes tuve la oportunidad de ver la película Poesía del cineasta coreano Lee Chang-dong. Me senté en la butaca del cine muy cansado, como habitualmente me ocurre en los últimos tiempos. También he de decir que antes me había tomado una cerveza. Así que en esas circunstancias y con dicho título y nacionalidad de la película pensé que no las tenía todas conmigo para no quedarme roque enseguida. Pero no fue así. En absoluto. La película me interesó desde el principio y conforme avanzaba su metraje me fue arrebatando de una manera muy emocionante e intensa.

La película cuenta la historia de la señora Mija, de sesenta y cinco años, que vive con un nieto adolescente, del que se ocupa, a partir del momento en el que se le diagnostica un principio de alzheimer; además cuida a un anciano afectado de una parálisis que le impide valerse por si mismo y se acaba de apuntar a un taller de poesía donde le proponen la tarea de escribir un poema. Todo esto coincide con el terrible descubrimiento de que su nieto ha tomado parte en unos hechos que han desencadenado el suicidio de una compañera de clase.

En los primeros minutos de la película mi interés por la historia tuvo que ver con mi propio trabajo, por supuesto. La señora Mija de sesenta y cinco años empieza a olvidar nombres y palabras como mi doña Eulogia de setenta y uno en La memoria del gintonic, luego la señora Mija se apunta al taller de poesía como mi doña Eulogia a un curso de novela. A partir de ahí son dos historias diferentes. La señora Mija es una mujer delicada e imaginativa. Mi doña Eulogia es imaginativa, pero en absoluto diría yo que es delicada. Doña Eulogia tiene un carácter fuerte, complicado, humorístico en ocasiones. La señora Mija es observadora, ingenua y paciente. Doña Eulogia es una deslenguada. La señora Mija escucha. Supongo que salvando las distancias, a favor siempre de Lee Chang-dong, son las dos actitudes: oriente y occidente.

De una entrevista al director:

Durante la realización de una película, ¿cuándo escoge el título? ¿Cuándo y cómo se le ocurrió la idea de hacer una película sobre la poesía y usar esa palabra para el título?Suelo escoger el título muy al principio. Si no es así, no consigo convencerme de que la película se hará. Hace unos años, unos adolescentes de una pequeña ciudad rural violaron a una chica menor que ellos. Llevaba tiempo pensando en este acto de violencia, pero no estaba seguro de cómo narrarlo en una película. Y una mañana muy temprano, en una habitación de hotel en Kioto, mientras veía la televisión, cuando surgió el título, Poesía. Debía ser un programa especialmente diseñado para turistas que no consiguen conciliar el sueño. Mientras veía imágenes tópicas de pájaros sobrevolando un río de aguas mansas con pescadores desplegando sus redes al son de una música relajante, supe que una película construida alrededor de un crimen tan terrible, solo podía llamarse Poesía. El personaje principal y la trama nacieron casi al mismo tiempo. En este viaje, me acompañaba un viejo amigo, un poeta. Cuando le hablé del título y de la historia, me dijo que era un proyecto temerario. Añadió que mis anteriores éxitos, aunque pequeños, me habían dado demasiada seguridad en mí mismo.



¿Cuándo se le ocurrió el tema de la demencia?“Demencia” es una palabra que me vino a la cabeza casi al mismo tiempo que los elementos clave de la película: el título, Poesía; una protagonista femenina de unos sesenta años que intenta escribir su primer poema, y una mujer mayor que trata de criar a un adolescente. Y mientras aprende a escribir poesía, empieza a olvidar las palabras. La demencia hace referencia a la muerte.



No os deberías perder esta película. Merece la pena buscar un hueco de un par de horas en estas fechas que se acercan, llenas de ruido. En el siguiente enlace es posible verla online.



http://www.peliculas21.com/poesia/
(la mejor es la opción 2)

1 comentario:

Mita dijo...

Muchas gracias, Antonio.
La veré esta tarde :)
Besos