jueves, 15 de enero de 2009

Sábado 17 de Enero y Miércoles 21




El próximo sábado día 17, a las 19 horas, habrá un encuentro en la librería La Clandestina con los autores de los textos que aparecen en este Blogs de papel, que los Editores Policarbonados han tenido el atrevimiento de sacar adelante.

El miércoles siguiente, día 21, también a las 19 horas, el periodista Juan Cruz hará la presentación del libro en el mismo lugar.

Como no podré estar ninguno de los dos días, me conformaré con desearles a los presentes que se lo pasen muy bien y lo disfruten.

Desde aquí les doy las gracias a los editores por la oportunidad que nos han dado de compartir su aventura.

Parace ser que los actos serán grabados, e incluso si se puede, emitidos. Lo veremos.

3 comentarios:

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

De nada, Antonio; reitero, me gustó tu cuento. Nunca se pierde el tiempo mientras se está vivo: con vivir y sentirse viviendo, basta. Te agrego a mi lista de blogs en mi muy reciente bitácora. Un abrazo, Javier.

Mita dijo...

¿No puedes ir? Qué pena. Te vas a tener que buscar un secretario o relaciones públicas ;)
Por cierto, ¿qué es perder el tiempo?
Se me ha contagiado el amor al trabajo de los calvinistas.

Besos

antón dijo...

“ No existo, señor”, decía aquel hombre encerrado en su armadura y convertido en el sonido que vivía en él.Día y noche, a veces sin saberlo, intentamos pasar a través de la enfermedad del tiempo y del espacio. Pero la Realidad, o lo que sea, impone sus límites y su inocencia.Cada mañana el principio de nuestro mundo y cada mañana el fin de nuestro mundo. Decir : hace frío, y un poco después decir: no, no, no, hace calor, pero, de todos modos, te crucifican enseguida. La fatalidad de todos esos movimientos los hace imperceptibles; ya no prestamos atención a lo que vemos ni a lo que tenemos. En realidad, creemos que cuidamos y protegemos nuestro reino pero nuestro reino se desvanece en el aire. Y esa en el fondo es nuestra felicidad. Estar llenos de amor pero odiar y aborrecer. Estar llenos de odio pero amar y proteger. A veces uno mismo se asombra de regresar con vida.